lunes, julio 30, 2007

Besos.

He leído que, durante los Juegos Olímpicos de Pekín, besarse en público será considerado un delito. Creo que responde más a un titular sensacionalista que a la realidad, ya que son los ordenadores que analizan las imágenes de las cámaras de seguridad los que clasifican ese acto como sospechoso de peligro y lo remiten a los guardias, para que decidan.
No obstante, es curioso que quien haya programado dichos ordenadores haya incluido un gesto afectuoso universal, entre los indicadores de peligro. La mayor o menor discreción del beso, su intensidad, la parte del cuerpo besada y otras circunstancias sí dependen de la cultura en que nos hayamos educado, pero los besos universalmente tienen un valor afectivo. Se podría decir que existe el “beso de Judas”: cierto. Pero el que exista, confirma la necesidad de que un beso transmita afecto, y si no lo hace se produce la traición.
Podríamos aplicar el sambenito de que los chinos están atrasados o anticuados por ver mal el beso en público (se supone que es el beso en los labios)
Pero en nuestra cultura hasta hace no muchos años las parejas heterosexuales no se besaban públicamente en los labios; más recientes son aún los besos públicos entre homosexuales. Hoy, muchas personas siguen manteniendo reparos a besarse en público. La mayoría de los hombres se niegan a saludar a otros hombres con besos en las mejillas, aun cuando se trate de familiares. He comprobado cómo algunos chicos adolescentes marcan su reciente “hombría” renunciando a besar a su padre, a sus hermanos y por supuesto a sus tíos, abuelos... También hay dudas sobre su utilización en las relaciones formales entre hombres y mujeres e incluso entre mujeres y mujeres. Todavía llama la atención ver cómo una ministra y otro político se plantan un par de besos en un acto oficial protocolario.
Yo misma, que soy muy besucona en mis relaciones familiares y, no digamos, en mis relaciones amorosas, encuentro bastante incomodidad cuando algunos hombres, con los que sólo tengo una relación académica o de cierto conocimiento superficial, me saludan o despiden con besos.
Por cierto, que durante la ausencia en el blog, yo he derrochado muchos besos sobre la piel de Carmen, casi tantos como los que he recibido de ella.
Y quien lee esto ¿derrocha o administra con tacañería sus besos?
(La misma noticia informa de que a los chinos les parece de peor gusto besarse en público que escupir.)

Fotografía "El beso del Hôtel de Ville" de Robert Doisneau.
Portada del libro “¿Por qué nos damos besos?" de Carmen Gil. Ediciones Parramón.

Etiquetas: , ,

lunes, julio 09, 2007

Estrellitas con poca luz

Desde siempre, los grandes protagonistas de espectáculos teatrales, musicales o deportivos han levantados pasiones en masas de admiradores. En Grecia, muchas obras debieron su éxito popular más a los actores que las estrenaron que a sus autores, aunque éstos fueran Aristófanes, Eurípides o Sófocles. En la Roma clásica, los gladiadores no eran menos seguidos e idolatrados que hoy lo son Raúl, Beckham, Eto’o, Fernando Torres o Ronaldinho. Más recientemente casi todos conocemos el prestigio alcanzado por actrices como María Guerrero, cantantes de ópera como Enrico Caruso o María Calas.
Todas aquellas personas sabían de su gran valía en su especialidad y de sus limitaciones para arreglar el mundo. No pretendían pasar por salvapatrias y mucho menos por salvahumanidades. En cambio, últimamente muchos actores, cantantes o deportistas utilizan su merecida popularidad para darse un brillo intelectual y político del que carecen: Bono, Bardem, Almodóvar, Pelé...
Todo esto viene a cuento de que ayer leí una entrevista a Youssou N’Dour, cantante senegalés. No puedo opinar sobre su trabajo, porque no lo conozco en absoluto. Pero su defensa de los desfavorecidos se contradice con sus aires de grandeza, con la simplicidad de sus planteamientos y con su afán de influir en política, pero sin asumir responsabilidades.
Manifiesta que le encantaría “hablar con el presidente Zapatero y también con los miembros del Parlamento español, porque tengo muchas cosas que decir”. ¡Claro! ¡Y quién no tiene muchas cosas que decir! Pero no expone qué le diría.
A mi parecer, su limitada capacidad también se manifiesta a la hora de analizar las causas de la emigración ilegal de africanos. Según él, hay tres causas: el problema de la pobreza y equilibrio (vale); el que los gobiernos africanos no solucionen el problema del paro (vale); y que Europa, incluyendo a España, debe mejorar la acogida de los clandestinos.
Desde luego no puedo entender como una causa de la inmigración puede ser una mala acogida en el destino.
Dicha entrevista no me permitió descubrir a ningún lumbrera que pueda mejorar el mundo. Y si está entre las 100 personas más influyentes del mundo será porque poderosos como Bush quieren granjearse su amistad o neutralizar su enemistad para que hagan de puente con las masas ignorantes y de parapeto ante las masas desfavorecidas.
¡Qué absurdo es que, quien se queja del trato que se da a los inmigrantes en España, humille a sus seguidores haciéndoles esperar NUEVE HORAS para empezar el concierto, “simplemente porque ha decidido echarse una siesta demasiado larga!

Etiquetas: , ,

martes, julio 03, 2007

Espíritu de contradicción












Si me quieren sumar, me resto.
Si me quieren restar, me sumo.
Si me multiplican, me divido.
Si nos dividen, me multiplico.

Me afeo cuando quieren embellecerme.
Me embellezco cuando quieren afearme.

Ante el color, no palidezco.
Ante la negrura, me coloreo.

Bailo en el silencio.
El ruido me paraliza

Revolvamos las palabras y las ideas para crear nuevas realidades imaginarias.
Te espero en ellas.

Etiquetas: ,

lunes, julio 02, 2007

Mi vida, sin orgullo ni vergüenza.

¿Debíamos celebrar Carmen y yo el Día del Orgullo Gay? ¿O deberemos esperar a la Jornada del Orgullo de Lesbiana?
Según se definen muchos chiringuitos recaudadores de subvenciones, que pretenden representar a los homosexuales, a las lesbianas suelen dejarnos fuera de la definición “gay”. Se llaman por ejemplo “Asociación de Gays, Lesbianas...”
Pero esto debe de ser un nuevo caso de machismo lingüístico en el que para conseguir la llamada “visibilización” (¿quién se habrá inventado esta palabreja que se ha repetido estos días en los medios de comunicación!) de los hombres homosexuales, nos “invisibilizan” a las lesbianas.
Independientemente de la polémica de la celebración, nosotras decidimos defender nuestros derechos haciendo uso de ellos.
El sábado, día grande del Carnaval Oficial, nos levantamos prontito y estuvimos viendo la exposición de Van Gogh en el Museo Thyssen. Después fuimos a comer a un restaurante vegetariano, por eso de mantener la línea para la operación biquini. ¡Y vaya si mantuvimos la línea! ¿Por qué bajo la excusa de comida sana, algunos restaurantes aprovechan para estafar a los clientes con una ridiculez de comida y una exageración de factura? Al salir, y para que pudiéramos utilizar el biquini sin comprar una talla menor, fuimos a tomarnos un café y unas tortitas con nata.
A media tarde, decidimos darnos nuestro particular homenaje, ya que Carmen disponía de su casa todo el fin de semana.
Y, por la noche, quedamos con nuestros amigos: con Isabel y su príncipe (heterosexuales militantes); con Jose, que venía del pueblo de sus padres; con Maribel, que venía de las rebajas. Y como las cosas, no siempre tienen que ser cuadriculadas, estuvimos en el Pub el Triángulo Escaleno, donde la música te permite charlar, donde hay una buena ventilación para que no se acumulen los malos humos, donde los asientos no son incómodos, donde se puede pasar un rato agradable.

P.D. No quiero molestar a nadie que haya disfrutado de la Fiesta de este fin de semana. Simplemente, dejar constancia de que no participo del enfoque que se le da y me parece un Carnaval Bufo, que perjudica más que beneficia a quienes, como yo, somos homosexuales, pero queremos hacer una vida normal.

Etiquetas: , , ,


Estadisticas gratis